A veces la fe no basta para comprender los distintos misterios de la vida. Siempre la buscamos, ya sea por fe religiosa o por tener fe de un equipo o de un amigo. El ser humano posee altas dosis de fe que le impulsan a realizar actos solo explicados por ella. Pero existen muchas situaciones en que un acto de fe no es suficiente, son momentos en los que se necesita un poco más y no esperar al milagro. Esta claro que quererlo y poseerlo son términos distintos. Pero por desgracia a veces ni la fe ni la fortuna son necesarias para conseguir un objetivo. En esas situaciones casi siempre aparece Alemania, y es que poco más pudo hacer Turquía para superar a la eficacia germana.
Lo lógico hubiera sido un partido fácil para Alemania. Jugar contra un equipo plagado de bajas es siempre una ligera ventaja para el contrario, ventaja que se desvanece cuando tu rival es Turquía y no solo por los 8 millones de turcos que viven en Alemania sino por la fe de Terim. Aun así, no se esperaba la primera parte turca en la que sólo se puede decir una cosa: ¡Chapeau¡ Y es que los turcos cambiaron el guion, en vez de salir al campo a verlas venir salió con una actitud ofensiva y una pasion por la victoria digna de comentar. En varias fases del partido estuvieron acorralando a Alemania -su desidia en algunas fases le pudo costar cara- adelantando las líneas y sobre todo con una movilidad de Kazim Kazim y de Sentürk bastante positiva. En el mundo del futbol un equipo está mejor que el otro cuando todos los rechaces van dirigidos hacia un mismo conjunto y durante buena parte del partido fueron para Turquía. El fallo fue que contra Alemania además de fe y de buen fútbol hace falta mucha suerte y seriedad defensiva y ambas cosas le faltaron a Turquía.
Alemania tras disputar un buen encuentro contra Portugal defraudó contra Turquía. Su juego se resumía en ráfagas de cinco minutos en donde los hombres de arriba presionaban la salida de balón turca. Quizás la clave estuviera en el posicionamiento de Ballack algo más cerca del área y alejado de las labores combinativas del centro del campo, donde con una leve presión y una buena colocación defensiva Turquía anulaba por completo a Rolfes y a Hitzlsperger. Lo de Lahm empieza a preocupar ya que esta alejado de su mejor nivel. Fallón en defensa con un Sabri que hizo literalmente lo que quiso con él, supo reaccionar como un grande y marcó un gol que hizo añicos las esperanzas de Turquía.
Si hubo protagonistas en el partido esos fueron los dos porteros. Tanto Rustu como Lehman esta bastante alejados de su mejor versión. La edad ya pesa y sus últimas temporadas lo confirman. Rustu es el portero suplente y por sanción esta jugando pero su fallo en el segundo gol es imperdonable. Y de Lehman ¿Qué decir? Resulta extraño que sea convocado y más viendo el nivel de Adler que merece ser titular en este equipo.
Lo lógico hubiera sido un partido fácil para Alemania. Jugar contra un equipo plagado de bajas es siempre una ligera ventaja para el contrario, ventaja que se desvanece cuando tu rival es Turquía y no solo por los 8 millones de turcos que viven en Alemania sino por la fe de Terim. Aun así, no se esperaba la primera parte turca en la que sólo se puede decir una cosa: ¡Chapeau¡ Y es que los turcos cambiaron el guion, en vez de salir al campo a verlas venir salió con una actitud ofensiva y una pasion por la victoria digna de comentar. En varias fases del partido estuvieron acorralando a Alemania -su desidia en algunas fases le pudo costar cara- adelantando las líneas y sobre todo con una movilidad de Kazim Kazim y de Sentürk bastante positiva. En el mundo del futbol un equipo está mejor que el otro cuando todos los rechaces van dirigidos hacia un mismo conjunto y durante buena parte del partido fueron para Turquía. El fallo fue que contra Alemania además de fe y de buen fútbol hace falta mucha suerte y seriedad defensiva y ambas cosas le faltaron a Turquía.
Alemania tras disputar un buen encuentro contra Portugal defraudó contra Turquía. Su juego se resumía en ráfagas de cinco minutos en donde los hombres de arriba presionaban la salida de balón turca. Quizás la clave estuviera en el posicionamiento de Ballack algo más cerca del área y alejado de las labores combinativas del centro del campo, donde con una leve presión y una buena colocación defensiva Turquía anulaba por completo a Rolfes y a Hitzlsperger. Lo de Lahm empieza a preocupar ya que esta alejado de su mejor nivel. Fallón en defensa con un Sabri que hizo literalmente lo que quiso con él, supo reaccionar como un grande y marcó un gol que hizo añicos las esperanzas de Turquía.
Si hubo protagonistas en el partido esos fueron los dos porteros. Tanto Rustu como Lehman esta bastante alejados de su mejor versión. La edad ya pesa y sus últimas temporadas lo confirman. Rustu es el portero suplente y por sanción esta jugando pero su fallo en el segundo gol es imperdonable. Y de Lehman ¿Qué decir? Resulta extraño que sea convocado y más viendo el nivel de Adler que merece ser titular en este equipo.